Es Halloween, lo sé. Aún sé en que día vivo (aunque puedo dudar del año). Cuando yo era pequeña.. bueno, no, cuando yo era pequeña esto no se celebraba por aquí. Volvemos a empezar: Hace unos años, cuando adoptamos una vez más otra fiesta americana, la gracia estaba en vestirse de fantasma/bruja y cubrirse de telarañas, o en ir de marcha hasta las tantas, o en ver películas de miedo con la casa llenita de velas (a la calabaza creo que aún no hemos llegado). Todo de lo más inocente.Pero este año celebraremos la fiesta del terror de una forma diferente. ¿Pueden imaginar un momento mejor que el que estamos padeciendo para reunirnos en cualquier casa y contar hasta el amanecer historias para no dormir? Y con nuevos y simpáticos personajes: Solbes, ZP, el FMI, Bush... jijiji...que si una subidita del iva para empezar a sacarte las tripas, que si una pesadilla de infarto de esas en las que corres, y corres, y nunca llegas al G-20, que si iban los niños tan felices por el bosque este septiembre la-la-la y no hicieron caso a los avisos que llegaban de todas partes y la crisis los atrapó y los mató tras meses de sangrantes torturas... en fin, yo creo que tenemos una variedad tal de crueles cuentos, de amigos que van cambiando de la fila de los mileuristas a la del paro, de familias que no llegan a mitad de mes, del miedo (otra vez) a que te cite el jefe al final de la jornada, que podríamos seguir reunidos contando miserias durante un par de años.
Menos mal que siempre nos quedará algún estúpido personajillo público capaz de arrancarnos la carcajada. De esos que a cargo de nuestro bolsillo se forran de piel de mamut los asientos del coche, chatean con Botín y hacen manitas con Paris Hilton mientras discurren frases tan perturbadoras e hilarantes como la pronunciada hoy por David Lewis (representante de las finanzas británicas):
"Los que se hipotecaron tienen más culpa de la crisis financiera que los banqueros"
Si les digo la verdad, estas ocurrencias que antes me resultaban tan graciosas empiezan a producirme pequeñas erupciones cutáneas y lágrimas tamaño cacahuete. Crisis, crisis por todos lados...hasta de llanto.
