
Es la misma de todos los años: No me jod... la Navidad contándome lo mucho que les deprime, la subnormalidad del consumismo en época de crisis, la soledad, la nostalgia por los que se fueron etc...
Yo les comprendo, pero compréndanme a mi: Tengo una niña de cinco años y un piso de cincuenta metros que dentro de dos semanas parecerá la residencia de invierno de la familia Noel. Quiera yo o no. Con árbol, estrella en la puerta, calcetines para los regalos, renos relucientes para el mueblecito de la entrada y un maxi Belén con rio, puente, casas, lago de los cisnes, y reyes magos montados en camellos que cada día se acercan un poco más desde las montañas (no les contaré lo que me cuesta que se tengan en pie). Claudia canta villancicos casi todos los días, y da saltitos de alegría cada vez que pasamos por la tienda de los chinos de San José y ve relucir los adornos navideños. Y qué finos que son. Parece que entras en Las Vegas.
En fin, que yo vivo las navidades con espíritu navideño, porque vivirlas de otra forma es completamente agotador, y además porque me da la gana. Les ruego que hagan lo mismo, o en caso contrario que pasen de mi. Gracias.
Cambiando de tema: Hoy he sorprendido a Clau hablando sola mientras elegía la película que iba a ver. Y la he escuchado murmurar: "Ésta mejor la dejamos para otro momento que creo que acaba mal y paso de llorar otra vez como una burra". Y les pregunto, ¿la llevo ya al psicólogo o espero a los quince años?. Gracias de nuevo.

3 comentarios:
Hola reina, coincido contigo: me gusta la Navidad, o por lo menos intento sacarle el lado bueno, que nada tiene que ver con su origen, quizá. Eso sí, trato de no caer en la espiral del consumismo en la medida de lo posible, por mi salud mental y la de mi bolsillo, jaja.
Bueno, si quieres entrar con buen pie en la navidad, échate unas risas en mi blog. Aprovecha, que siempre es triste y meláncolico, menos hoy!
Un besico!
PD: Porque no mandas la frase de Clau al hormiguero?? Tia, eso te lo ha tenido que oir a ti, jaja, me parto!
Las navidades son muy largas y hay tiempo para todo, pero desde luego lo mejor es encararlas con buen humor y todos los adornos que el tamaño de la casa nos permita. Luego, que sea lo que Dios quiera.
Lo de llevar la niña al psicólogo, pues no sé, yo que tú ahorraba para las sesiones que vas a necesitar tú en unos años, porque si con cinco años ya hace esas reflexiones profundas eligiendo película, la adolescencia se avecina complicada....
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